Novedades gastronómicas: festejos en la cadena Whataburger y el secreto para un bizcochuelo integral perfecto
Parecía que la temporada de celebraciones había llegado a su fin, pero la cadena Whataburger decidió extender el espíritu festivo con una nueva fecha en el calendario para homenajear a uno de sus clásicos. La firma nacida en Texas declaró el 4 de febrero como el “Día Nacional del Honey Butter Chicken Biscuit” y, para marcar la ocasión, decidieron agasajar a sus clientes regalando este ítem del menú.
La movida cuenta con el respaldo de Lainey Wilson, la estrella de la música country ganadora del Grammy, quien se confiesa fanática de esta combinación dulce y salada desde hace años. Según comentó la artista, este sándwich la acompañó en innumerables madrugadas y largas noches de trabajo. Tras el éxito de una campaña similar el año pasado, Wilson volvió a asociarse con la marca para confirmar que este martes 4 de febrero todos pueden llevarse su desayuno sin cargo.
Cómo acceder al beneficio
La dinámica es sencilla, aunque hay que madrugar. Para conseguir el sándwich de pollo con manteca y miel gratis, los interesados deben realizar su pedido entre las 6 y las 11 de la mañana del 4 de febrero. La oferta es válida tanto en los locales físicos y el autoservicio, como a través de la aplicación o el sitio web de la compañía. No es necesario realizar ninguna otra compra, aunque sí existe un límite de un producto por persona. Una excelente noticia para los fanáticos de la comida rápida que andan por la zona y quieren arrancar el día con un regalo.
La alternativa casera y saludable
Mientras en el norte celebran con frituras, para quienes prefieren encender el horno en casa y buscan una opción más liviana para la merienda, existe una técnica infalible para preparar un bizcochuelo con harina integral fina que no tiene nada que envidiarle a los tradicionales. A menudo, las harinas integrales tienen mala fama porque suelen darle cierta pesadez a las masas, pero con los ingredientes justos se puede lograr una miga esponjosa y tierna.
El secreto de esta receta radica en el uso de aceite de girasol, que le otorga una humedad leve y duradera. Una vez horneado y frío, si se lo envuelve bien, se conserva perfecto varios días en la heladera. Es una base versátil: con un poco de creatividad sirve para armar postres de mesa o, simplemente cortándolo al medio, se transforma en una torta rellena con la crema que más guste.
Ingredientes y paso a paso
Para poner manos a la obra se necesitan 4 huevos, 140 gramos de azúcar rubia, 3 cucharadas de aceite de girasol, una cucharadita de esencia de vainilla, 3 cucharadas de harina integral fina y 2 cucharaditas de polvo para hornear.
El proceso arranca mezclando los huevos con el azúcar. Un truco importante es entibiarlos levemente antes de batir hasta lograr una preparación bien espumosa, lo que los pasteleros llaman punto letra. Luego se incorpora el aceite y la vainilla. Por otro lado, hay que tamizar la harina junto con el polvo para hornear e integrarlos al batido de huevos con mucha suavidad, utilizando movimientos envolventes para no bajar el aire que se consiguió con el batido.
La cocción se realiza en un molde de 22 cm de diámetro, previamente forrado con papel manteca enmantecado. Se vierte la mezcla distribuyéndola de forma pareja y se lleva a horno suave durante unos 40 minutos, controlando siempre el punto de cocción pinchando con un palillo. Al retirar, hay que dejar enfriar antes de desmoldar.
Versiones para todos los gustos
Lo bueno de esta base es que permite jugar con los sabores. Si se busca una versión de chocolate, se puede reemplazar una cucharada de harina integral por una de cacao en polvo. Para los que prefieren los aromas especiados, una cucharada al ras de canela le queda impecable. También acepta el agregado de frutos secos molidos o pasas de uva, convirtiendo una receta básica en una opción rica y nutritiva para acompañar el mate.


